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Nuevo libro sobre los Caprinae

CIC Caprinae Atlas of the World by Gerhard Damm and Nicolás Franco
May 2014, Volume 12-3

Nuevo libro sobre los Caprinae
Nuevo libro sobre los Caprinae

After many years of work the CIC Caprinae Atlas of the World is finally finished and will be officially launched at the 61st General Assembly of the CIC on the 25th of April in Milano. Italy. The readers of African Indaba will also find three African animals described in the Atlas: the aoudad (Ammotragus lervia), Nubian ibex (Capra nubiana) and the rarest of them all, Walia ibex (Capra walie). Not many “Africans”, one might say, if considering the 96 Caprinae phenotypes described in this two volume magnum opus with over 1,100 pages, more than 1,000 color photographs from the wild and from prestigious museum collections contributed by more than 200 photographers from around the world, 130 detailed colored distribution maps expertly drawn by master cartographer Mike Shand from the University of Glasgow and two magnificent watercolor paintings of a Pamir argali and a Kashmir markhor by Bodo Meier.

La decadencia de la caza como concepto

La decadencia de la caza como concepto. (1).

Cuando se habla de “actividad cinegética” muy pocas veces nos imaginamos que es una de las actividades mas antiguas, y que, quizá gracias a ella o al ingenio desarrollado para llevarla a cabo, se han producido avances importantes en la evolución de la humanidad. Esta actividad ha supuesto el impulso necesario en todo tipo de estrategias, conquistas, o incluso se ha utilizado como laboratorio o campo de entrenamiento que han permitido la evolución de las armas y de los medios de captura.
Pero, a pesar de todos los avances tecnológicos, e incluso ideológicos, de la modernización de los instrumentos de captura, hoy día mucho mas eficaces y efectivos, de los complementos y accesorios utilizados por el cazador, del acercamiento a los cazaderos, de las prisas, de la multitud de servicios dedicados al cazador, e incluso algunos en exclusiva (orgánicas, realas, guardería, etc.), se ha avanzado muy poco en la gestión cinegética considerada como un recurso natural renovable.
En general se han devaluado o minusvalorado los conocimientos científicos acerca de la biología de las especies, su ecología, o incluso sobre dinámica de población o de posibilidades extractivas, despreciando los modelos de explotación de recursos naturales que no supongan pegar muchos tiros y asegurar el abatimiento de muchos animales.
Desgraciadamente se ha optado por una caza de bote en el sentido laxo de la palabra, asegurando un cupo de ejemplares con el mínimo esfuerzo, obviando la esencia de la caza basada en los conceptos de “dificultad” e “inseguridad” según Ortega y Gasset en el prólogo de “20 Años de Caza Mayor del Conde de Yebes”.

El futuro de la caza. 1ª Parte

En determinados círculos existe la preocupación sobre el futuro de la caza, pues consideran que tiene muchos elementos en contra, aunque la mayor parte se centra en opiniones de personas que no conocen el mundo de la caza, no saben las relaciones ecológicas y medioambientales que sustenta dicha actividad, e incluso lo consideran una actividad perjudicial para la naturaleza o retrograda desde el punto de vista social, añadiendo el calificativo de sin futuro, pero sin dar las razones básicas para realizar tales afirmaciones.

El futuro de la caza 1ª Parte.

Creo que el futuro de la caza depende de nosotros, de la actitud que tomemos hacia esta actividad y sobretodo de la consideración de la misma como un recurso natural renovable. La actividad cinegética tiene muchas derivadas y muchas clasificaciones, muchas formas de entenderla, de sentirla y practicarla, pero en todas existen tres elementos que se pueden considerar la base de la misma, como son los “cazadores”, las “especies” de caza y el “hábitat” de las especies de caza.
En esta primera nota vamos a hablar del futuro de los cazadores y sus repercusiones en el mundo de la caza, como uno de los pilares en los que se sustenta la actividad (Cazadores, especies y hábitat), y que si falta uno de ellos, se pierde la actividad cinegética tal como la entendemos de forma drástica.
Por ello, cuando en charlas o en jornadas se aborda el futuro de la caza, pocas veces se adentra en el fondo de la situación, achacando el mismo a lo mal vista que esta la actividad cinegética entre diferentes sectores sociales, al sentimentalismo, o al ecologismo mal entendido.
Si bien parte de esto es verdad, la verdadera razón de que los cazadores como una de las patas fundamentales de la actividad cinegética hayan entrado en retroceso se debe a los cambios sociales que se han dado en los últimos años, el abandono del campo, la urbanización de parte de la sociedad, o a la distribución de los habitantes en núcleos poblacionales cada vez mas urbanizados.
Los cazadores están cambiando, está cambiando su perfil y está cambiando el número de practicantes, de tal forma que cada vez hay menos personas que participan en la actividad de la caza en todos sus ámbitos.
Por ejemplo, en Andalucía número de cazadores ha disminuido en esta última década de forma pausada pero inexorable pasando de mas de 300.000 licencias en 2004, a menos de 225.000 licencias en 2014, hecho que no se debe a una sola causa sino a un conjunto de circunstancias. Igualmente la edad media del cazador ha subido mas de 15 años en este tiempo, lo que supone que las generaciones venideras necesitan mas impulso y mas motivaciones para engancharse con la actividad cinegética.
El ciudadano cada vez mas urbano y desligado de las actividades rurales, donde el aprendizaje de la mano de nuestros padres y abuelos que nos ilusionaba con la práctica de la caza y de la pesca se ha perdido. Se ha descontextualizado nuestra relación con la naturaleza, ya no se si tiene sentido el aprender a leer el campo, el buscar respuestas a diferentes fenómenos naturales como la forma del vuelo de los pájaros, el humo, la humedad, las huellas, los olores, el echar el viento, el careo, los pasos, los trucos para detectar los instintos animales, los pequeños retos, el manejo y control de las frustraciones o de las obsesiones, toda una parte de la enseñanza de la vida, una larga carrera en la que nunca terminas de aprender, donde el tesón es una de las principales herramientas y donde cada respuesta viene acompañada de mas preguntas.
Esta forma de entrar en el mundo cinegético ha cambiado y aunque normalmente es de la mano de un familiar o de un grupo de amigos, se le dedica menos tiempo y son mayores las dificultades y los costes, hay que desplazarse, y existen una serie de requisitos (licencias, permisos, etc.) que se dan en un ambiente contracorriente, donde el estrés y las prisas dominan el tiempo actual.
Hoy día, además de vivir la mayor parte de la población en un ambiente urbano, existen una serie de tendencias en contra de la caza, de tal forma que si no tienes convicciones es difícil superar dichas tendencias. La inclusión de un sentimentalismo sensiblero en el ambiente y su dominancia en los medios de comunicación hace que el atractivo de la naturaleza cambie por el atractivo de lo humanizado, convirtiendo lo mas parecido a la naturaleza a las plantas de las macetas y las mascotas. Continuara…